3 Fórmulas del Copywriting para Cuando te Quedes en Blanco

14 Jul 3 Fórmulas del Copywriting para Cuando te Quedes en Blanco

Es lunes por la mañana y estás en la oficina. Tu jefe te ha dicho que la página web necesita actualizarse y que te toca a ti hacerlo. Te propones ponerte a ello y lo primero a lo que te enfrentas es a la famosa página en blanco. Quizás te pasa lo siguiente: te toca escribir el copywriting para tu web, pero no sabes por dónde empezar. Te da una pereza tremenda. Te aburres con solo mirar la pantalla de tu ordenador.

Chapuceas un poco como puedes y escribes un poco a sabiendas de que no sabes lo que haces. Como consecuencia, las cuatro cosillas que logras exprimir ni generan interés ni producen los resultados que quieres.

¿Te suena?
A mi también. Por suerte (y por dedicación), a lo largo del tiempo he ido aprendiendo y adoptando un recurso que me ha ayudado a prevenir volver a pasar por este martirio: el copywriting.

 

¿Qué es el copywriting?

El copywriting podría resumirse como la redacción de algo con la intención de convertir esa lectura en una decisión. Acompañada de los elementos visuales de una web, el copywriting afecta al comportamiento del usuario con nuestra página y, por lo tanto, con nuestra empresa. Si el copywriting o el texto está mal planteado, redactado o expresado, tu empresa pierde credibilidad. Pierde autoridad. Legitimidad. Y el cliente dejará de confiar. Dejará de tener interés.

Antes de entrar en los detalles de cómo se hace el copywriting, una aclaración. Escribir para la web no es lo mismo que escribir para un libro, revista o periódico. Suena obvio, pero me sorprende averiguar que hay muchísimas personas que no se acuerdan de este detalle.

Una de las diferencias más útiles que he aprendido en mi trayectoria como copywriter ha sido que, a diferencia de un libro o artículo, escribir para la web significa escribir tal como se habla. Es decir, lejos de usar palabras largas, elocuentes e impronunciables, el texto de una web debe tener un tono conversacional, ameno y ligero. Fácil de leer, fácil de asimilar, fácil de entender. Se debe evitar palabras ambiguas, demasiado técnicas o clichés. Usar la voz activa en vez de la pasiva. Usar frases cortas. Jugar con las reglas ortográficas y de puntuación. Etcétera.

Pero aun sabiendo todo esto, a veces los copywriters (o quien tenga que escribir) nos bloqueamos a la hora de redactar.

Para esos momentos en los que la mente se te queda en blanco, puedes ahorrarte muchísimo tiempo y esfuerzo recurriendo a una infinidad de fórmulas que demuestran ser eficaces para comunicar tus ideas de manera atractiva.

 

Tips de copywriters expertos

Compartimos las más clásicas desarrolladas hace unos años por titanes del copywriting como Ann Handley, Bob Stone y Joseph Sugarman, entre otros. Son infalibles, y te recomendamos usarlas siempre que quieras tener un copywriting de calidad. Verás que funcionan.

1. PAS (Problema- Agitación- Solución)
Problema: Se trata de primero identificar el problema que tiene tu cliente potencial. Para esto se requiere entender bien su realidad, sus problemas, sus necesidades.
Agitación: Una vez identificado el problema, agitarlo usando lenguaje emocionalmente cargado. Apelar a las emociones.
Solución: Por último, introducir la solución que propones, ya sea tu producto o servicio. Además de ofrecer una solución, debes demostrar que esa solución funciona. Tiene que ser creíble.
Ésta fórmula suele prevalecer en las redes sociales.
Ejemplo:
Problema: Quieres aumentar el tráfico a tu web pero no sabes cómo.
Agitación: ¿Estás cansado, harto, agotado de perder horas escribiendo posts para que nadie lea ni reconozca tu esfuerzo?
Solución: ¿Y si te dijéramos que hay una solución? Prueba nuestra clase gratuita de copywriting y aprende a atraer la atención que quieres.
2. AIDA (Atención- Interés- Deseo- Acción)
Atención: El título o primera frase del texto debe cautivar la atención del lector. Una frase dramática, una historia, una anécdota.

Interés: Explica qué es lo que ofreces e introduce información de interés que satisfaga sus necesidades.
Deseo: Genera deseo hacia los beneficios de lo que ofreces con hechos demostrables.
Acción: Llamada a la acción. Invita al lector a que haga algo, a que tome acción.

Esta fórmula se suele usar para las landing pages.

Ejemplo:

Atención: Basta ya de perder. Se acabó.
Interés: Te enseñamos cómo ahorrar tiempo y dinero mediante fórmulas de copywriting que te enseñarán a maximizar tus resultados y minimizar tus esfuerzos.
Deseo: Aplicadas a distintas webs, nuestras fórmulas han demostrado aumentar el tráfico, likes, y click-through-rates un 40%.
Acción: Sigue leyendo y aprende los fundamentos del copywriting.
3. La “joya” de Bob Stone
Ventaja: Introduce la ventaja más importante de lo que ofreces.
Expandir: Ofrece más información sobre esa ventaja.
Explicar: Explica cómo el lector puede experimentar esa ventaja e incluir una llamada a la acción.

Ejemplo:

Ventaja: Aprende los fundamentos del copywriting y duplica el tráfico a tu web.
Expandir: Yo misma experimenté ese cambio al aprender copywriting. El copywriting es una técnica que pretende invitar a que tu público tome acción.
Explicar: A continuación, te voy a explicar la estructura básica del copywriting para que puedas aplicarlo en tu web. Sigue leyendo y descubre lo que copywriting puede hacer por ti.

 

Consejos finales para conquistar el copywriting

Ahora ya tienes algunas fórmulas prácticas para cuando sientas que la inspiración no te llega y para cuando quieras orientarte un poco a la hora de redactar tu web, post o lo que sea que pretenda que tu lector haga algo.

Recuerda: no se trata solo de implementar el esquema, sino de prestarle atención a las palabras, al tono, y al estilo también. Es buena idea también mantener una consistencia en todas las páginas de tu web para así ofrecer mayor credibilidad, confianza, y coherencia a tus valores propuestos.

Conseguir que tu copywriting genere mejores resultados es un proceso a largo plazo (y aprender a dominarlo también es algo a largo plazo). Tómatelo con tranquilidad y acuérdate de revisar, revisar, y revisar otra vez todo lo que escribas. Incluye a otra gente en el proceso, y que otra persona revise tu trabajo. Nuestro cerebro autocorrige sus propios errores ortográficos, por lo tanto es esencial que quien corrija sea alguien diferente a quien lo escriba.

Con todo esto en mente, ahora ya sabes que esa página ya no tiene por qué quedarse en blanco.

A por ello. Conquístalo.

 

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